Procedencia de los Esclavos Negros de Venezuela

Procedencia de los Esclavos Negros Traídos a Venezuela para estudiar el aporte cultural de los africanos a la cultura popular venezolana es preciso ocuparse del problema de la procedencia de los esclavos. Este problema no es tan fácil de resolver, porque las estadísticas no mencionan sino muy esporádicamente el origen de los negros importados. Por eso hay que reconstruir los hechos a base de unas pocas anotaciones disponibles. La esclavitud destruyó las culturas africanas en el Nuevo Mundo. La posición social y económica de los negros cambió fundamentalmente. Los esclavos sufrieron cambios profundos en sus valores humanos y culturales. Otros factores importantes son la mezcla de razas y la aculturación forzada. Los afro americanos lograron crear una cultura nueva, original, basándose en raíces africanas, europeas e indígenas. Los análisis de los pocos documentos accesibles para determinar el origen de los esclavos revela que aproximadamente la mitad de los negros vinieron de la costa del Golfo de Guinea (entre la Costa de Oro y Benin) y la otra mitad de la región del Congo-Angola.

Los primeros esclavos negros traídos a Tierra Firme por los portugueses eran naturales de Cabo Verde y Guinea (Archivo de Indias, en Academia de Historia, Caracas, Tomo VI. En 1570 llegaron a Cumaná unos 500 esclavos de Cabo Verde y Guinea (Archivo Nacional, Relaciones de Hacienda, 1575, Tomo VII. En el siglo XVII los portugueses trajeron esclavos de Guinea, Angola y Benguela. Los franceses buscaban su carga humana en Senegal y Dahomey (Liscano, 1950.- 60). En cambio los ingleses importaban esclavos de Sierra Leona, Whydah (Dahomey), Gambia y Lagos (Nigeria), (Ramos, 1943- 25).

Liscano opina que los Fon de Whydah vendieron a los europeos miembros de las siguientes tribus. (Liscano, 1950: 74 s): Wida, Arda, Popo, Arara, Adja, Ketou, Ewe, Mahi. Más tarde los Fon del Dahomey conquistaron algunas ciudades yoruba, vendiendo los prisioneros de guerra a los portugueses. Así en las últimas décadas de la Trata en el siglo XIX ante todo llegaron muchos yoruba que dejaron sus huellas en Cuba y Brasil. En Venezuela donde la Trata fue suprimida por 1800 hay pocos yoruba. En el siglo XVIII negros de la Costa de Marfil y de la Costa de Oro fueron traídos a Barlovento (Sojo: 1943, 1947 a y b). Como el puerto más importante de esta región se llamó San Jorge de Mina, los negros que vinieron de allí fueron denominados “mina”. Todavía hay un tambor conocido con el mismo nombre en el Barlovento venezolano.

Los ingleses tenían en la desembocadura del río Congo una factoría llamada Banana. Los franceses se establecieron en Loango y Dahomey. Los portugueses comerciaban en Nigeria, Dahomey, Benguela y Angola, más tarde también en Mozambique. En el siglo XVIII los ingleses importaron Ganga, Tembe de Sierre Leone y Mandinga, Fula, Serere, Sosa, Timneos y Wolof del Senegal (Acosta Saignes, 1960; Liscano, 1950).

Al oeste de los Yoruba viven los Twi, a quienes pertenecen los Fon del Dahomey, los Ewe de Togo, como también los Akan, Ashanti y Fanti de Ghana y algunos grupos de la Costa de Marfil (Murdock, 1959: 252 s).

De toda esta región salieron miles y miles de esclavos durante los tres siglos de la Trata. El aporte cultural de estos pueblos a las culturas afroamericanas es importante. La religión Fon sobrevive en el vudú de Haití (Herskovits, 1937, 1938). Los Fanti y Ewe dejaron sus huellas en las Antillas y en Surinam (Dark, 1954; Líndblohm, 1923). A este grupo pertenecen las tribus siguientes de nuestra lista: Arara, Arache (Araya), Guachi (Wachi), Ewe, Fon, Guaza (Wasa), Akan, Ashanti, Mina (Popo, Gege), Popo, Tari. Los Twi hablan idiomas nigríticos. Los Ewe tienen familias extendidas patrilineales; los Akan son matrilineales. Viven en casas cónicas o rectangulares. El reino de los Ashanti y el imperio Fon (Dahomey) tienen importancia histórica. La esclavitud era una institución bien conocida en toda esta región. El Rey de Dahomey debía su poder al comercio de esclavos con los europeos. En el siglo XVIII su influencia se extendió hasta Arda y Whydah, puertos de exportación de muchos esclavos. Los Fon luchaban con los Yoruba vecinos, vendiendo los prisioneros de guerra a los europeos. Estas guerras fueron atizadas por los blancos para estimular el comercio con esclavos y armas. Los puertos de exportación fueron Arda, Whydah, Porto Novo, Badagry y Lagos (Lachataure, 1961: 5). Herskovits (1938) escribió una monografía sobre Dahomey. Los Fon tienen patriclanes, pero cada mujer de una familia poligínica tiene su propia casa dentro del “compound” donde vive con sus hijos. En las aldeas los hombres forman brigadas de trabajo para labrar la tierra en común. Este sistema se llama “dokpwe” y recuerda a las “cayapas” venezolanas. El Ser Supremo de los Fon es Mawu-Lisa. El panteón está estructurado casi como entre los Yoruba. Hay también sectas de adeptos para cada deidad (vodún). Hay dioses telúricos y celestiales, espíritus de la naturaleza y acuáticos. Hay sacerdotes y mediums que reciben los espíritus en ocasión de las grandes fiestas. El culto de las culebras sagradas en el templo de Whydah tenía cierta importancia, pero cayó en desuso ya en el tiempo de Ellis (1890: 54 s). Los siguientes grupos de nuestra lista se encuentran entre los Senegambios: Bañon (Banyun), Bran, Catende (Tenda, Tende), Folopo (Wollof), Fulo (Wollof), Sape (Zape, Baga). Estos pueblos viven a lo largo de la costa atlántica entre Guinea Portuguesa y Río de Oro. La mayor parte de los esclavos de esta región fueron traídos a las Américas por los franceses y portugueses, muchos vía Gorée. Las tribus son matrilineales. Desde hace muchos siglos están en contacto comercial con el Norte de Africa a través de Mauritania (Murdock, 1959: 265 s).

Entre los primeros esclavos traídos a las Américas había muchos Mandinga. Eran muy temidos porque tenían fama de ser grandes brujos. Ramos (1943) piensa que una parte de los Mandinga que llegaron a las Américas eran musulmanes, y tenían una cultura más elevada que muchos blancos de Brasil en aquella época. Los hacendados no querían tener negros musulmanes entre sus esclavos por su espíritu rebelde.

Resumiendo este análisis se puede decir que en las Américas encontramos tres grupos de negros africanos: a) la cultura de la Costa Occidental o “de Guinea” (Ghana, Costa de Esclavos, Nigeria). Fanti, Ashanti, Ewe, Fon, Yoruba, Tari, Carabalí, etc.; b) la cultura bantú de la región del Congo y Angola; c) la cultura de los Malinke islamizados (Mandinga).
En Venezuela es difícil identificar culturas enteras. Se habla más bien de rasgos y elementos. Como era costumbre distribuir los esclavos entre los hacendados, los negros perdieron contacto con sus compañeros de la misma tribu. En la hacienda fueron puestos junto con esclavos de otras regiones o con negros criollos. Esta dispersión facilitaba la aculturación y disminuía el peligro de una sublevación organizada. Por otra parte en las cofradías se unieron negros de la misma tribu o de la misma región. En Venezuela nunca hubo predominio de una cultura africana sobre otra. Además, el aporte cultural indígena siempre jugaba un papel importante”.

Elisa Marvena Nyarai

Fuente: Articulo

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